jueves, 1 de septiembre de 2016

FASCIA Y LIBERACIÓN MIOFASCIAL


¿Qué es la Fascia?

Para entender mejor en que consiste la liberación miofascial, es necesario definir que es fascia y la forma en que esta interactúa con otras estructuras, tales como músculos, nervios, vasos, ect. Hay muchas maneras de definirla, una de las definiciones más comúnmente aceptada es:  "La fascia es una estructura de tejido conectivo muy resistente que se extiende por todo el cuerpo como una red tridimensional. Es de apariencia membranosa y conecta y envuelve todas las estructuras corporales. Da soporte, protección y forma al organismo." Las estructuras primarias de la fascia son: el tejido conjuntivo denso (fibras de colágeno tipo I y III) y el tejido conjuntivo laxo (células adiposas, GAG (glicosaminoglicanos), y HA (hialuronano).
 

El concepto clásico de su mero papel pasivo en la transmisión de la fuerza ha sido recientemente refutado. El tejido fascial contiene elementos contráctiles que le permiten un papel modulador en la generación de fuerza y ​​también mecanosensorial de ajuste. Esta hipótesis se apoya en estudios in vitro que demuestran una contracción autónoma de fascia lumbar humana y una inducción farmacológica de la contracción temporal en el tejido fascial de rata.


¿Qué hace la liberación miofascial?

La liberación miofascial produce un aumento de la flexibilidad de las estructuras del tejido blando y esto se traduce clínicamente en una mejora de la propiocepción, en aumento de la amplitud de movimiento, mejora del control motor y disminución de la sensación de dolor.

Para efectos didácticos se divide la respuesta a la liberación miofascial en tres categorías:

La respuesta contextual

La forma en que el terapeuta se presenta y como presenta sus técnicas tiene un impacto directo sobre el tratamiento. La magnitud de la respuesta puede estar influenciada por el estado de ánimo, las expectativas, y el acondicionamiento del cliente.

Las respuestas neurológicas

La fascia está densamente inervada por mecanorreceptores, este hecho fue documentado por Robert Schleip en su artículo “Plasticidad Fascial” (2003) el cual traza una posible explicación neurológica para los efectos beneficiosos de la liberación miofascial. En resumen, la terapia manual estimula los mecanorreceptores de la fascia, que pueden, a su vez, provocar cambios en el tono de las fibras musculares esqueléticas conectadas a ellos.

Las respuestas mecánicas

El trabajo de Robert Schleip, Carla Stecco, Antonio Stecco y Thomas Findley apoya la idea de que, junto con la respuesta neurológica y la respuesta contextual, el masaje terapéutico tiene un efecto mecánico sobre el sistema fascial. Un resumen de los mecanismos propuestos incluye pero no se limita a:

-         liberación de óxido nítrico
-         la producción de ácido hialurónico alterado
-         Los cambios en la matriz extracelular
-         respuesta de fibroblastos a la fuerza de cizallamiento

Reducción de la capacidad para “resbalar y deslizar”

Tradicionalmente, cuando las estructuras de tejido blando presentan una capacidad reducida para resbalar y deslizarse se suele culpar a las adherencias. Un posible mecanismo alternativo que podría explicar este endurecimiento palpable es una densificación de la fascia. La densificación se refiere a una alteración del tejido conectivo suelto que puede afectar negativamente el movimiento de deslizamiento de las capas fasciales. Se cree que esta capacidad reducida para deslizarse y resbalar podría afectar la microvascularización del tejido neural, produciendo dolor e inflamación.


Fuentes:



Fascia Research Group, Division of Neurophysiology, Ulm University

Visita mi página WEB:


http://hipposmye.wixsite.com/hippos