martes, 17 de noviembre de 2015

¿CREES EN AQUELLO DE “SIN DOLOR NO HAY GANANCIA”? TAL VEZ TE EQUIVOQUES...


La expresión "sin dolor no hay ganancia" se popularizó en la década de 1980 cuando la actriz Jane Fonda comenzó a producir videos de ejercicios. Esta frase expresa la creencia de que para obtener músculos fuertes, hay que entrenar duro y sufrir dolor una y otra vez.

Este mito ha sido refutado muchas veces por médicos, fisioterapeutas e investigadores, pero todavía persiste. Es cierto que para aumentar la fuerza el músculo debe someterse a un aumento de estrés. Esto puede provocar molestias, a menudo comparadas con una sensación de ardor, pero no dolor.



El dolor durante o después del ejercicio es la forma en la que nuestro cuerpo indica que algo está mal, por lo general sugiere la posibilidad de una lesión y nos advierte que hay que parar. En su articulo "Good and Bad Pain for Athletes", los doctores Edward McFarland y Andrew Cosgarea, del Departamento de Cirugía Ortopédica de la Universidad Johns Hopkins, escriben: "Los músculos, tendones, ligamentos, cartílagos y huesos del cuerpo son estructuras vivas que reaccionan muy lentamente al estrés del ejercicio. Si se les estresa demasiado rápido, no pueden responder adecuadamente y comienzan a fallar. El fallo puede ser causado por un exceso de estrés producido demasiado rápido o por estrés acumulado a lo largo del tiempo. Cuando esto ocurre, cada tipo de tejido responde de manera ligeramente diferente y comienza a producirse lo que llamamos “mal dolor” ".

Este lema de "sin dolor no hay ganancia" ha calado hondo no solo en diferentes aspectos de nuestra vida, sino también en la práctica del masaje terapéutico. Los maso-terapeutas, suelen tener a menudo en la camilla bien sea atletas profesionales o guerreros de fin de semana que se pasan de revoluciones sufriendo dolor y quieren que se les "arregle" para volver a sus rutinas deportivas creadoras de dolor.

También hay clientes que exigen un masaje intenso y profundo porque si no sienten dolor, piensan que no hará efecto o porque es a lo que ellos están acostumbrados.

En el masaje terapéutico, como en el ejercicio, el dolor no es beneficioso. Con demasiada frecuencia, el dolor se equipara con molestias, pero están lejos de ser el mismo. Según Scott Lamp, de “Southeastern Sports Massage”, hay que trabajar en la “Zona Terapéutica Optima". Esta Zona Terapéutica Optima (ZTO) es la cantidad de presión que, cuando se aplica a los tejidos blandos con una técnica de masaje adecuada, proporciona resultados terapéuticos óptimos en el menor período de tiempo sin causar molestias indebidas. La ZTO se encuentra donde la presión es suficiente para causar molestias, pero no lo suficiente como para producir una férula voluntaria o involuntaria de la zona que se está trabajando. En este caso por férula entendemos una contracción muscular brusca para evitar el dolor.



Es necesario educar a los clientes para que entiendan la diferencia entre malestar y dolor. Esto no solo les permitirá estar más en sintonía con sus cuerpos cuando reciben un masaje sino también a la hora de hacer ejercicio. El trabajo suave también tiene efectos terapéuticos y el trabajo profundo no siempre es lo mas adecuado.

Fuente:
http://www.hopkinsmedicine.org/