miércoles, 10 de junio de 2015

TECNICAS DE ENERGIA MUSCULAR



Las Técnicas de Energía Muscular (TEM) son un método de tratamiento de medicina manual, desarrollado dentro del ámbito de la Osteopatía. Utilizan contracciones musculares suaves del paciente para relajar y alargar músculos contraídos y para normalizar el movimiento articular.
Para ser efectivas estas contracciones voluntarias de los músculos del paciente tienen que realizarse contra una fuerza contraria, controlada y ejercida por el terapeuta, desde una posición precisa y en una dirección específica. Se consideran técnicas activas, en cuanto el paciente contribuye activamente a la fuerza correctiva, en oposición a las técnicas pasivas en donde sólo el terapeuta  hace el trabajo.


Las TEM  se basan en el principio de la inhibición recíproca, una teoría que explica que los músculos de un lado de una articulación siempre se relajarán para acomodar la contracción de los músculos en el otro lado de esa articulación cuando se aplica presión indirecta. Estas técnicas se aplican a menudo a los pacientes que sufren de espasmos musculares. Se pueden utilizar para alargar un músculo acortado, contracturado o espástico, para fortalecer un músculo o grupo muscular fisiológicamente debilitado, para reducir un edema y para ampliar la movilidad de una articulación. El procedimiento requiere que el paciente contraiga un músculo durante aproximadamente 5 segundos en contra de la fuerza resistente aplicada por el terapeuta. El proceso de contracción muscular se realizará varias veces, tratando cada vez de ampliar el arco de movimiento muscular.



Las TEM parten del presupuesto de que si una articulación no utiliza todo su rango de movimiento, su función se verá disminuida y correrá el riesgo de sufrir esguinces y lesiones. Esta forma de terapia muscular, hace uso de la propia energía muscular de un paciente (la fuerza); mientras que el terapeuta presenta una resistencia, la mayoría de las veces estacionaria, para lograr que el paciente logre estirar los músculos y las articulaciones en todo su potencial.

Las TEM se pueden aplicar de forma segura a casi cualquier articulación del cuerpo. Muchos atletas las usan como una medida preventiva para proteger sus músculos y articulaciones de futuras lesiones. Aunque su uso mas corriente es en personas que tienen un rango limitado de movimiento debido a la disfunción de las articulaciones facetarias en vértebras de  cuello y espalda, para el dolor de hombro, escoliosis, ciática, para asimetrías en piernas y cadera o para tratar dolor muscular crónico, rigidez o lesiones.

Hay diversas variantes dentro de las TEM, las mas utilizadas son:
1) Relajación post-isométrica (RPI): el terapeuta  alarga y estira  un músculo mientras se relaja después de una contracción muscular del cliente. Esto alarga, relaja y alinea las fibras musculares y es útil en casos crónicos para ayudar a restablecer el tono muscular.
2) Inhibición Recíproca (IR): Se basa en una ley de la dinámica corporal  según la cual cuando contraes un músculo, el músculo opuesto o recíproco debe relajarse. Esa es la forma en que el cerebro está conectado y el principio que hace que esta técnica funcione. El terapeuta pide al paciente que realice una contracción contra la resistencia con el objetivo de relajar el músculo opuesto.



Fuentes:




Greenman: “Principios y práctica de la medicina manual”. Panamericana, 3ª ed.

Chaitow: “Técnicas de energía muscular”. Paidotribo, 1ª ed.