sábado, 10 de mayo de 2014

EL PIRAMIDAL Y LA FALSA CIÁTICA


Este pequeño músculo de la región glútea es sin embargo muy importante, porque su patología se confunde frecuentemente con lesiones mas graves que presentan síntomas muy similares, tal es el caso de las radiculopatias.



Localización y funciones



El músculo piramidal, también conocido como “piriforme” se encuentra en la parte profunda de la región glútea, en el mismo plano que los géminos, obturadores y cuadrados. Es de forma aplanada y triangular con el vértice apuntando hacia el trocánter mayor. Por dentro se inserta en la cara lateral del hueso sacro y ligamento sacrociático mayor, por fuera en el borde superior del ya mencionado trocánter mayor. Está inervado por el plexo sacro y el nervio ciático pasa directamente por debajo.

Según nos refiere Kendall posee tres funciones en bipedestación: actúa como rotador externo del fémur, participa en la basculación pélvica lateral descendente  y en la basculación posterior de la pelvis, tirando del sacro en sentido descendente hacia el muslo. También contribuye a la estabilización de la cadera y de la articulación sacroiliaca.




El síndrome del Piramidal



Cuando este músculo sufre una contractura, espasmo o a veces incluso un estiramiento, se puede producir compresión o pinzamiento del nervio ciático y eso da origen a una serie de síntomas que se caracterizan por alteraciones sensitivas, motoras y tróficas en el área de inervación del mismo, es decir dolor en la región glútea, pero en ocasiones se puede irradiar hacia la parte posterior del muslo hasta la rodilla e incluso, aunque menos frecuentemente, también hasta la pierna y el pie.



Este síndrome  también se puede denominar pseudociática ya que sus signos y síntomas son muy similares al dolor lumbar asociado con radiculopatía L5, S1 debido a patología discal y se le considera como responsable de dos tercios de los casos de lumbociática crónica no discal.

El dolor es el síntoma más común, los trastornos sensitivos y motores  son raros. Puede haber sensación de hormigueo y entumecimiento en la pierna. El sentarse puede resultar dificultoso.  El dolor  también se agrava al ponerse en cuclillas y según Kendall, incluso la colocación de una cuña debajo del pie del lado afectado incrementa los síntomas.



Diagnóstico



Aparte del test con equipos electrónicos, el medico especialista también realizará una serie de pruebas físicas para descartar otras patologías y así asegurar el diagnóstico:



-     El test de Lassegue: Los pacientes pueden presentar cierta restricción en la elevación de la pierna recta que probablemente depende más de la compresión nerviosa en el agujero ciático mayor.

-     El test de Freiberg es el dolor que se experimenta en la rotación interna pasiva de la cadera.

-       El test de Pace implica la recreación de los síntomas ciáticos. Este test se hace con el paciente en lateral con el lado afectado hacia arriba, la cadera flexionada unos 60º y la rodilla flexionada entre 60º y 90º. El examinador rota internamente y aduce la cadera aplicando una presión hacia debajo de la rodilla, mientras el paciente resiste al examinador hacia la rotación externa y la abducción de la cadera. El test es positivo si reproduce los síntomas de la ciática.

-       El test de Beatty es otro test de diagnóstico del síndrome del piriforme. En este test, el paciente está en decúbito lateral sobre el lado sano y con la cadera flexionada realiza una abducción del muslo afectado, manteniendo esa posición unos segundos. Si los síntomas son recreados, el test es positivo.



Cuidados



Una vez detectado el síndrome, y adicionalmente a la prescripción farmacológica del especialista, esta es una lista de recomendaciones a seguir:



-   Deje temporalmente de hacer actividades que provoquen dolor, como correr o montar en bicicleta.

-   Si tiene que permanecer sentado por un período prolongado, tome descansos regulares para caminar un poco y estirarse.

-    Utilice compresas frías.

-    Haga ejercicios de estiramiento para el músculo piriforme.

- Hágase masajes en el área afectada: manipulación de la zona del punto gatillo, resultando más efectiva si el músculo es alargado pasivamente. También existe una técnica de masaje interno, que consiste en la inserción completa del dedo en el recto y realización de un movimiento lateral del dedo a lo largo de la porción del vientre muscular.



En algunos casos particulares, cuando el síndrome es grave, por ejemplo cuando el músculo está escindido en dos y el nervio ciático pasa por el medio, es posible que sea necesario someterse a cirugía para aliviar la presión del nervio.





Fuentes:

-         Kendall. “Músculos”. Marbán, 5ª Ed.

-         Biel. “Guía Topográfica del Cuerpo Humano”. Paidotribo 2ª Ed.

-         Shunke. “Prometheus”. Panamericana

-         Buckup. “Pruebas Clínicas”. Masson

-         Jurado Bueno. “Manual de Pruebas Diagnósticas”. Paidotribo