domingo, 23 de marzo de 2014

RIESGOS DE LOS ZAPATOS DE TACÓN


Comienza la primavera y las damas aprovechan para exhibir sus pies al fresco, a menudo por cortesía de sandalias de tiras de tacón alto y puntas estrechas que se ven fabulosas, pero que a veces acaban siendo herramientas de tortura masoquistas según la opinión de muchos podólogos y traumatólogos.


Los seres humanos están diseñados para caminar desde el talón a la punta, con la pierna en un ángulo de 90 grados con el pie y el tobillo moviéndose en un rango de 60 grados durante las actividades diarias normales. Con el uso de un tacón alto, se modifica la posición y el funcionamiento natural del pie, con todas las consecuencias que eso comporta.

El uso de tacones hace que se cambien todas las posiciones articulares del pie: el tobillo queda más flexionado, esto hace que la rodilla y la cadera también se flexionen y se incrementen las curvaturas en la espalda. Esto puede generar dolores a nivel lumbar y cambios artrósicos, en la rodilla y en otros huesos del cuerpo, posiblemente irreversibles.




Además el tacón desplaza el peso del cuerpo hacia delante. Esto genera una tensión sobre un punto definido y ocasiona un mal riego sanguíneo colocando a la rodilla en una posición comprometida al obligar flexiones que pueden producir lesiones, eso sin mencionar la alteración biomecánica causada por el exceso de trabajo que hacen los músculos de la pantorrilla, causando su acortamiento y tendinitis en el tendón de Aquiles.

También se puede producir capsulitis, una inflamación dolorosa de las articulaciones en donde los dedos se unen al pie, o el neuroma de Morton, degeneración de un nervio que se manifiesta como un nódulo, generalmente entre el tercer y cuarto dedo del pie, debido a la compresión de los dedos en los zapatos de tacón puntiagudos.


El uso de tacones altos puede también causar la inflamación del tejido conectivo en la parte inferior del pie, la fascia plantar, dando lugar a fuertes dolores en el talón y la planta del pie.

Como Paliar los efectos del tacón alto?

-         Usar zapatos con suela de goma sobre el cuero, porque el caucho es más capaz de absorber la presión sobre los nervios en los pies.
-         Comprar los zapatos al final del día, cuando el pie está más hinchado, en lugar de por la mañana.
-         Dar preferencia a los tacones bajos (menores a tres centímetros), así como escoger zapatos con mayor soporte (tacones anchos) o que sean fisiológicos, es decir que permitan al pie adoptar su posición natural.
-         Visitar al traumatólogo o al podólogo si los zapatos ocasionan dolores recurrentes o se aprecia cualquier deformación en la silueta del pie.
-         Y por último, la visita periódica a un masajista permitirá descargar las tensiones musculares y evitará el acortamiento de los músculos de la pantorrilla  y las posibles lesiones en el tendón de Aquiles.






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