viernes, 14 de febrero de 2014

EL DOLOR Y LA ESTRUCTURA DEL CEREBRO


Algunas personas sienten el dolor más intensamente que otras, investigaciones sugieren que las diferencias en la sensibilidad al dolor pueden estar relacionadas con diferencias en la estructura cerebral.



En un nuevo estudio, los investigadores pidieron a 116 personas sanas evaluar la intensidad del dolor al calentar una pequeña zona en la piel del brazo o pierna a 50 ºC. Pocos días después de la prueba de sensibilidad, los cerebros de los participantes fueron escaneados en una máquina de resonancia magnética.


Dolor


Los resultados mostraron un vínculo entre la sensibilidad de un individuo al dolor y el espesor de su corteza cerebral, en las regiones previamente vinculadas al control de la atención y la introspección. Cuanto más delgada la corteza en esas zonas, más sensibles fueron las personas a los estímulos dolorosos.




“Los sujetos con mayor sensibilidad al dolor tenían menos materia gris en regiones del cerebro que contribuyen a los pensamientos y el control de la atención interna ", aseveró la investigadora del estudio Nichole Emerson, del Wake Forest Baptist Medical Center.



Entender cómo se representa la experiencia del dolor en el cerebro es esencial para el desarrollo de tratamientos para las personas que sufren de dolor crónico, y los científicos están investigando por qué las personas reaccionan de manera diferente al dolor.



Un estudio anterior descubrió  que las diferencias estructurales en el cerebro predicen si las personas sanarán después de una lesión o desarrollarán dolor crónico. Los investigadores también han encontrado que el dolor en sí puede cambiar la estructura del cerebro, aunque sea temporalmente.


Corteza cerebral


Las áreas del cerebro que el estudio identifica como ligadas a la sensibilidad al dolor son parte de una red de zonas que se activan cuando la persona está descansando o soñando  despierta, estado que los investigadores denominan “modo por defecto”.



Quizá por eso las personas con menor volumen de materia gris en estas zonas son más sensibles al dolor, y viceversa, según los investigadores. "La actividad cerebral en el “modo por defecto” puede competir con la actividad cerebral que genera una experiencia de dolor", según el investigador Robert Coghill, profesor de neurobiología y anatomía en la Wake Forest Baptist. En otras palabras, las personas que pasan más tiempo en el "modo por defecto" pueden ser menos sensibles al dolor.



Otras áreas relacionadas con el dolor se encuentran en la corteza parietal posterior, se cree que esta juega un papel importante en el control de la atención. Las personas mas hábiles en centrar y focalizar la atención  también pueden ser las mejores para mantener el dolor bajo control, según Coghill.

control del dolor

Los nuevos resultados, publicados  el 11 de diciembre en la revista Pain, potencialmente podrían ayudar a predecir la sensibilidad al dolor de las personas y proporcionar una base para el desarrollo de mejores herramientas para tratar y prevenir el mismo.

Fuente: Livescience