viernes, 15 de noviembre de 2013

EL MASAJE NO TIENE PORQUE SER DOLOROSO PARA SER EFECTIVO


Hay personas convencidas que un buen masaje  para ser realmente efectivo tiene que ser doloroso y que “cuanto mas fuerte mejor”.

Pero fuera de los gustos particulares de cada quien no necesariamente tiene que ser así. El masaje es efectivo cuando se aplica la presión adecuada y esta varia de persona a persona y con cada tratamiento específico. No usas la misma presión e intensidad en un masaje deportivo pre-competición para un gigante de dos metros y 100 Kg. que en una terapia craneosacral para una persona mayor y menuda.
masaje sin dolor



En un masaje no solo importa la presión, también importan el ritmo, la profundidad  y la rapidez con las que haces las manipulaciones, es necesario combinar estos factores de diferente manera para obtener los resultados requeridos en cada caso específico.

Es posible que la manipulación de un determinado músculo o tejido pueda ser dolorosa porque hay algún tipo de lesión en la zona. Pero otra cosa muy diferente es sentir dolor porque el terapeuta te está “machacando”.


La clave en todo el proceso es la comunicación, el terapeuta tiene que explicar al cliente que toda sensación de dolor debe ser manifestada y el cliente tiene que entender que es necesaria esta información para poder hacer un buen trabajo.

comunicación con el cliente


Es importante entender que los músculos liberan estrés cuando se relajan, no cuando se ponen tensos en respuesta a un masaje demasiado intenso.

Estando en sintonía con el masajista y escuchando como se comporta el cuerpo en respuesta a cada técnica particular es mucho mejor indicador para el cliente que la cantidad de dolor que pueda haber soportado durante la sesión.