martes, 15 de octubre de 2013

ACEITE PARA BEBES (¿Porque embadurnamos a nuestros hijos con petróleo?)



La mayoría de los aceites para bebes que se consiguen en supermercados y otras áreas comerciales llevan como componente básico un elemento llamado “paraffinum liquidum”. Al margen del nombre misterioso y altisonante nos estamos refiriendo a la parafina de toda la vida. ¿Y que es la parafina? Acudiendo al oráculo moderno Google obtenemos la siguiente definición:

“Parafina: es el nombre común de un grupo de hidrocarburos alcanos de fórmula general CnH2n+2, donde n es el número de átomos de carbono. La molécula simple de la parafina proviene del metano, CH4, un gas a temperatura ambiente; en cambio, los miembros más pesados de la serie, como el octano C8H18, se presentan como líquidos.”

Y,  ¿como se obtiene la parafina? Una vez mas el oráculo nos dice:

“Generalmente se obtiene del petróleo, de los esquistos bituminosos o del carbón. El proceso comienza con una destilación a temperatura elevada, para obtener aceites pesados, de los que por enfriamiento a 0° C, cristaliza la parafina, la cual es separada mediante filtración o centrifugación. El producto se purifica mediante recristalizaciones, lavados ácidos y alcalinos y decoloración. Las refinerías de petróleo normalmente producen parafina.”

En pocas palabras: el aceite que el señor de la casa agrega con mimo al motor de su bólido y el aceite con el que la  señora de la casa embadurna, también con mucho mimo, al júnior tienen exactamente el mismo origen...¿Da que pensar no?

Por otra parte estos aceites comerciales se promocionan como “hidratantes”, ahora bien si nos ponemos fastidiosos y vamos al diccionario veremos que hidratar significa:

  1. Restablecer el grado de humedad normal de la piel
  2. Restablecer la proporción adecuada de agua en el organismo
  3. Combinar un cuerpo o sustancia con agua
En realidad los aceites minerales lo que hacen es formar una capa sobre la piel que evita que el agua evapore, pero si no bebes agua no habrá posibilidad de hidratación. También cabria preguntarse si la capa de aceite que impide que salga el vapor de agua no impedirá también la normal respiración de la piel...

Tenemos alternativas? Si, las hay, el mundo vegetal ofrece una serie de aceites que pueden sustituir al “paraffinum liquidum” de marras. Aquí tenemos algunos  ejemplos:

-         Aceite de aguacate. Ideal para pieles secas y curtidas y con alto contenido en vitaminas y minerales.
-         Aceite de almendras. No irrita ni las pieles mas sensibles y lleva algunas vitaminas del grupo B.
-         Aceite de caléndula. Se extrae de las flores del mismo nombre y suele mezclarse con aceite de almendras.
-         Aceite de germen de trigo. Muy rico en vitamina E, y potente antioxidante.
-         Aceite de jojoba. Es uno de los aceites con menos nivel de grasas y apto para todas las pieles.

Todos estos aceites tiene la ventaja de que son absorbidos de manera rápida y fácil por la piel haciendo que el cuerpo pueda aprovechar los minerales y vitaminas que contienen y son ideales para que la madre pueda darle un masaje a su bebe, actividad altamente enriquecedora para ambos.

Es aconsejable consultar con el pediatra antes de utilizar cualquiera de estos aceites vegetales y hacer las correspondientes pruebas de alergia.